Son mujeres dos de cada tres MIR que van al Clínico
Son mujeres dos de cada tres MIR que van al Clínico
Los cum laude escogen el CHUS para formarse//Una compostelana, con la nota más alta, elige Dermatología//Medicina Familiar y Pediatría, con más residentes
Setenta y seis jóvenes lucieron ayer, por primera vez, la bata blanca. Con nervios e ilusión asistieron al acto de bienvenida que les dio el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago a estos médicos que comienzan, por un período de entre cuatro y cinco años, su período de formación en distintos servicios. Muchos de ellos han obtenido las notas más altas en el examen MIR y han elegido el CHUS para especializarse y ver cumplido un sueño que para muchos comenzó ya desde niños.
En este numeroso grupo las mujeres son mayoría, casi dos de cada tres residentes. Un dato en clave femenina que se asemeja a las aulas de la Facultad de Medicina de la Universidade de Santiago, con una abultada presencia de féminas, más del 77%.
La gerente del CHUS, Rosa Bermejo, que estuvo en el acto de bienvenida acompañada por el director operativo, Orlando Saavedra, y el presidente de la comisión de Docencia, Miguel Gelabert, animó a los jóvenes R-1 a "no perder nunca el trato humano al paciente, verlo como un todo, no como una enfermedad".
Después, hizo un breve repaso a la historia del complejo hospitalario compostelano y destacó la "importante tradición" en el apartado docente, además de subrayar el campo de la investigación del que subrayó que "es el único hospital gallego que tiene acreditación del Instituto Carlos III".
Bermejo indicó que la unidad docente que incorpora más residentes es Medicina de Familia, con diez, seguida de Pediatría (6).
Del total de las especialidades -41-, la nota más alta fue el número tres, que escogió Psicología Clínica. Y dentro de las médicas, la más elevada fue el 140, que se decantó por Dermatología. Esta MIR cum laude es la compostelana Sandra Mateo, de 25 años, que obtuvo el puesto 140 entre los 12.000 estudiantes de Medicina de España que se presentaron al examen para hacer la residencia.
Sandra, que es hija de médicos, tenía claras dos cosas: que quería hacer la especialidad en un hospital gallego y que haría Dermatología. "Elegí el hospital Clínico porque después de valorar unos cuantos, sobre todo del norte, vi que era el mejor, en concreto en la especialidad que escogí, ya que incluso cuenta con un servicio de Urgencias propio", comenta.
Además, subraya la "estupenda acogida que me brindaron en el servicio de Dermatología". Por ello augura que los próximos cuatro años serán "muy productivos". Confiesa que su sueño es "poder ejercer en este hospital" cuando termine la residencia.

